A través del espejo

Analizaremos el tema de los espejos en la Historia del Arte, al tratarse de una versión más del doble, símbolo de los gemelos, por ser capaz de duplicar y reflejar la versión de uno mismo.

Según Sócrates,  era el “gran maestro”, capaz de crearlo todo. Bastaba con tomar un espejo y presentarlo por todos lados. Versión del arte como “imitación”, como “mimesis”. En cambio, Platón lo ve como el gran mentiroso, ya que lo que el espejo produce son simples fenómenos, no conformes a la verdad. El espejo es el gran seductor, porque nos hace creer que lo que nos muestra es la verdad cuando en realidad sólo es su reflejo. Como en el mito de la caverna, donde las imágenes que los hombres ven son sólo las sombras de los objetos verdaderos.

La utilización del espejo como herramienta pictórica de trabajo.

Todos los grandes, utilizando un espejo han podido observar sus propios rostros. Famosos autorretratos han sido realizados usando espejos.  Rembrandt, nos dejó alrededor de sesenta autorretratos y el mismísimo  Leonardo en su “Tratado de la Pintura”, aconseja a los pintores tener siempre cerca de ellos un espejo, porque aquello que se pinta debe corresponderse con la imagen que el espejo refleja.

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Rembrandt. Autorretrato.

La aparición de espejos en las propias obras, para aplicar sombras y reflejos, dotando al cuadro de su especial simbología.

Vemos que mirarse al espejo, no tiene que denotar necesariamente vanidad. Se puede buscar el significado de lo que en él se refleja o la propia imagen. La idea de un reflejo verdadero, como portador de un conocimiento al que se desea acceder, o de un reflejo diferente, creador de imágenes falsas, hace que hablar de espejos, siempre sea un tema lleno de matices.

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El  matrimonio Arnolfini. Jan van Eyck. 1434. National Gallery. Londres.

 

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“El cambista y su mujer”. (1514). Quentin Metsys. Museo del Louvre. Paris

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Narciso. Caravaggio. (1600). Galería Nacional de Arte Antiguo. Roma

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Las Meninas. Diego Velázquez. (1656). Museo del Prado. Madrid

 

 

 

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